"Quiero que cuando me busquen en Google aparezca yo primero. No mis competidores."
Es uno de los pedidos que más escuchamos. Y tiene una parte que casi nadie ve: cualquiera puede pautar por el nombre de tu marca. Un competidor, un revendedor, alguien que ni siquiera es de tu rubro. Y los anuncios pagos siempre se muestran antes que el resultado orgánico — así tu página esté primera en Google "por mérito propio".
Acá viene la objeción que más recibimos: "¿para qué voy a pagar por mi propio nombre si ya aparezco orgánico?"
Google mismo lo midió. Cuando apagaron anuncios de marca en cuentas reales, el 89% de esos clics no se recuperó por el resultado orgánico — se perdieron. Y en las cuentas que ya rankeaban #1 orgánico, igual perdieron la mitad de esos clics al apagar el anuncio. Rankear primero en orgánico no te cubre.
Y hay otro dato a favor: pautar por tu propia marca es, casi siempre, la campaña más barata de toda la cuenta. Nadie es más relevante para tu nombre que vos mismo, así que Google te premia con el costo por clic más bajo que vas a pagar en toda tu cuenta de Ads.
Poco presupuesto, mucha protección. Por eso, aunque suene contraintuitivo, pautar por tu propia marca es de lo primero que revisamos en una cuenta.
Bronco te lo explica.